Caja de herramientas en caso de accidente laboral

Qué se considera accidente de trabajo, quién gestiona esos accidentes y todo lo que tienes que tener en cuenta.


¿Qué se considera accidente de trabajo?

“Un accidente de trabajo es toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena”(art. 115 LGSS). Por tanto, se entiende que sufrimos un accidente de trabajo cuando tenemos un accidente desarrollando nuestra actividad laboral.

¿Quién gestiona esos accidentes?

Las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social gestionan las contingencias profesionales, accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Las mutuas son asociaciones que forman las propias empresas y que reciben de la Seguridad Social el dinero de sus cotizaciones.

La mutua gestiona ese dinero y el que no se gastan en eso se lo quedan como parte de su capital social. Aunque la ley prohíbe que las mutuas repartan beneficios, lo cierto es que cuantas menos situaciones se reconozcan como accidentes o enfermedades laborales, menos siniestralidad quedará reflejada, y menos dinero tendrán que invertir las empresas en garantizar la seguridad y salud de la plantilla; además de las bonificaciones que reciben por baja siniestralidad. Como vemos, toda la sanidad relativa al trabajo está privatizada, pero  reciben su financiación de dinero público sin la fiscalización que éste requiere, el clásico chiringuito.

Una trabajadora de El Pozo sufre Incapacidad Temporal por epicondilitis bilateral (zona de codo), esta dolencia está totalmente asociada a movimientos repetitivos. La Mutua no la acepta como enfermedad profesional y sabe sobradamente que esos movimientos repetitivos son los causantes de dichas dolencias, pero se debe a la empresa, ni juramento hipocrático ni nada.

Pedimos una determinación de contingencias en el médico de familia y la Seguridad Social nos da la razón, declarando que es enfermedad profesional. La mutua recurre a la justicia diciendo que es enfermedad común, y el juzgado declara que las características del trabajo de la demandante son plenamente compatibles con la patología, y confirma que existió enfermedad profesional.

La bolsa o la vida

Las estadísticas oficiales dan 600.662 accidentes de trabajo en 2019. Pero la realidad es otra, cuantos accidentes laborales se ocultan, disfrazan, se invisibilizan o se derivan hacia la Seguridad Social.

Las maneras de proceder de las empresas y las mutuas se repiten y sus actuaciones adulteran las estadísticas, por ejemplo con la inadecuada gestión del volante de asistencia a la mutua. No debemos olvidar quelas mutuas tienen interés en tratar de dar las altas laborales lo antes posible,reduciendo el tiempo de nuestra recuperación o derivándonos hacia la Seguridad Social. Por lo visto el juramento hipocrático queda relegado a no sabemos qué plano, lo que queda claro es que la mutua es fiel a su amo. Las empresas tienen un objetivo, que la producción sea máxima sin importarle las consecuencias, por ese motivo la mayoría intentan disfrazar o invisibilizar los accidentes y enfermedades laborales. Si se registrasen todos, querría decir que incumplen reiteradamente normativas referentes a la seguridad y salud. Por otro lado la Seguridad Social permite por omisión estas situaciones, permitiendo que recaigan sobre las arcas públicas lo provocado por empresarios y mutuas.

En estas sentencias que se exponen a continuación se verán reflejadas miles de personas que con por un motivo u otro se les derivarán a la Seguridad Social o no se le reconoce una dolencia totalmente asociada a las tareas que desarrollan, etc…

Un trabajador acude a la mutua. Inicialmente le da la baja por epicondilitis (zona del codo) como accidente laboral, para posteriormente recibir un burofax diciendo que; “a raíz de la información recibida de su empresa no reconoce como laboral el hecho causante que genero la lesión…” La mutua al servicio de la empresa.

Presentó una determinación de contingencia pero el resultado no fue favorable, ver como el INSS se pronuncia negativamente ante una epitrocleitis, reconocida como enfermedad profesional y causada por movimientos repetitivos es descorazonador. Finalmente fuimos a juicio, con fallo a favor del trabajador, dejando en evidencia a la empresa, mutua y INSS que este caso no fue por omisión, si no por acción.

A TENER EN CUENTA EN CASO DE ACCIDENTE

La ley dice: “se presumirá, salvo prueba en contrario, que son constitutivas de accidente de trabajo las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar del trabajo”.

Pero en el caso de ser en exteriores como podría ser personal de reparto, limpieza viaria, obras públicas, etc., debemos buscar un testigo del incidente, o en el caso de que se necesite  llamar a una ambulancia, ya dispondríamos de los informes que generarían los sanitarios.

Notificar a la empresa que te diriges directamente a la Mutua o Urgencias, a poder ser por teléfono y grabando la llamada. Debemos quedarnos con una copia o una foto de toda la documentación que firmemos.  Recopilar todo tipo de informes. Al ir al médico de la mutua podemos pensar que es una situación similar al médico de familia, en donde nosotros vamos con un problema y el profesional va a intentar ayudarnos con todos sus medios. Esto no es así, es todo lo contrario, ir al médico de la mutua es ir a un juicio con presunción de culpabilidad, así que debemos conocer de antemano todos los pasos a dar para que no utilicen nuestra buena fe en nuestra contra.

A TENER EN CUENTA EN CASO DE MOLESTIAS

Cuando se tienen molestias debemos acudir en ese momento a la mutua, no esperar a ver qué sucede creyendo que la situación puede mejorar, esa actitud nos perjudica. Habla con la sección sindical de la CGT para que te asesoren, si existe. Difícilmente la mutua querrá asociar unas molestias a contingencias profesionales, así que es muy importante tener conocimientos básicos sobre prevención de riesgos laborales y ser conscientes de los riesgos a los que estamos expuestos. Estos riesgos se recogen especialmente en las evaluaciones ergonómicas. El empresario debe realizarlas obligatoriamente y “deberá informar directamente a cada trabajador de los riesgos específicos que afecten a su puesto de trabajo o función y de las medidas de protección y prevención aplicables a dichos riesgos”. Si no te los han dado solicítalo a los Delegados de Prevención, su trabajo es velar por la salud de la plantilla, si no existen hazlo a la empresa.

Ejemplo; en el caso de tener molestias en las muñecas, seguramente nos encontraríamos con un problema de túnel carpiano, resulta que mi trabajo implica movimientos repetitivos y es una de las zonas de riesgos. El túnel carpiano está contemplado como una de las enfermedades profesionales. Por lo tanto en un caso así no se debe dudar directamente a la mutua por contingencia profesional.

Un trabajador de Correos sufrió un accidente laboral, reconocido como tal por la mutua. Después la empresa no quiso reconocer la existencia de ningún accidente laboral, razón por la cual la Mutua le remitió un burofax en el que le comunicaba que rechazaba el incidente como laboral, anulando los partes médicos previamente emitidos y remitiéndolo a su médico de familia. Se denunció, el juez dio la razón y declaró el carácter profesional de la incapacidad temporal.

Reclamaciones con respecto a la atención de las Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social

Los usuarios que están disconformes con la atención que han recibido por parte de una mutua colaboradora con la Seguridad Social pueden plantear sus reclamaciones a la web del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Este organismo ha creado un acceso virtual de reclamaciones de acceso público para gestionar las quejas de trabajadores y trabajadoras sobre la gestión de las mutuas.

La importancia de que un accidente o enfermedad sean calificados como laborales

Los accidentes, las enfermedades y las muertes laborales son una lacra en España, entorno a 700 personas fallecen anualmente. Dejar que un accidente en el trabajo sea considerado accidente no laboral es perpetuar un modelo económico hecho para conseguir ganancias a costa de la vida de la clase trabajadora. Además conlleva unos perjuicios directos para nosotros. No cobraremos el salario los 3 primeros días y hasta el día 20 cobraremos el 60%, no pagaremos los medicamentos, no tendremos derecho a indemnizaciones si nos quedaran secuelas, la empresa no va a corregir el puesto de trabajo, con el riesgo que conlleva y los gastos del accidente o enfermedad serán asumidos por la Seguridad Social, es decir con nuestros impuestos, y no con el dinero de las empresas.

Resumiendo.

  • Conocer la evaluación ergonómica donde quedará recogido riesgos, zonas implicadas y medidas preventivas.
  • Si hay una sección sindical de CGT en tu empresa ponte en contacto con ellos, si no, puedes hacerlo a través de nuestro correo electrónico o nuestro teléfono.
  • Un testigo hace irrebatible que el accidente es laboral.
  • Recopilación de informes y toda documentación médica.

Importante, de la consulta debemos salir con el nombre de la patología ya que esta será la que determine si es una contingencia profesional.

  • Reclamaciones sobre el trato recibido tanto personal como profesional por parte de la mutua cuando haya sido malo, el médico está obligado a dar su número de colegiado.
  • Graba el audio durante el reconocimiento.
  • En el caso de que la Mutua no quiera darnos la baja, cuando vayamos al médico de la Seguridad Social le pedimos que interponga una Determinación de Contingencias, lo suyo sería que el médico actuara de oficio, pero son bastante reacios a hacerlo. Seguramente nos derivará  al INSS con la documentación correspondiente a fin de que la persona interesada solicite el inicio del procedimiento.
  • Justicia. Si el INSS falla a favor de la mutua y no reconoce el accidente o que las molestias que tenemos no están asociadas a contingencias laborales, no dudemos en ir al juzgado, el INSS no es infalible y su palabra no es ley.

Para más información puedes acceder a los siguientes enlaces:

– Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional.

– Prestaciones por contingencias profesionales y comunes.

– La paralización de la actividad empresarial.

– Mutuas.

Compartir
Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp