JUAN PEREA CAPULINO. Biografía y análisis de su libro "LOS CULPABLES"

Juan Perea Capulino no es uno de los militares de la 2ª República más conocidos, pero fue sin duda un personaje decisivo en todos los frentes. La versión que da en su libro "LOS CULPABLES", contrastada con otras fuentes, ha ofrecido un valor histórico de enorme trascendencia que nos ayuda a situar donde están "los culpables" de lo ocurrido en el ejercito republicano...

JUAN PEREA CAPULINO

(Biografía y análisis de su libro "LOS CULPABLES")
 
Juan Perea Capulino 01Juan Perea Capulino (Sta. Cruz de Tenerife, 10/Feb/1890 - Argel, Sept/1967) es el único caso conocido en el estado español de militar de la escala de tropa que haya alcanzado el generalato. Hombre cercano a las convicciones libertarias, simpatizó con CNT si bien nunca renunció a su militancia en el Partido Republicano Democrático Federal (el partido de Pi y Margall), no es uno de los generales republicanos más conocidos -como Líster o Rojo-, pero fue sin duda un personaje decisivo en todos los frentes, por lo que su versión, contrastada con otras fuentes, ofrece un valor histórico de enorme trascendencia. Perea nunca fue dado al populismo, y siempre se distinguió por sostener criterios sociales muy avanzados. Tuvo bajo su mando a destacados combatientes provenientes de las milicias anarquistas, entre ellos Cipriano Mera con quien mantuvo siempre una profunda amistad.
 
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Juan Perea Capulino junto a los hijos de su amigo y admirado Cipriano Mera
 
Juan Perea Capulino 03. Primo de Rivera
Ingresó en el Ejército con 14 años, de soldado, llegando a teniente debido, en gran parte, a méritos de guerra. Luchó en la guerra de Marruecos (muy crítico con las concepciones racistas y colonialistas dominantes en el ejército), donde estuvo 15 años. Gravemente herido pidió el traslado a la península donde organizó una célebre conspiración, la “San Juanada” para derribar al dictador Primo de Rivera, lo que le costó una condena de seis años de prisión en el castillo de Montjuich, retirándose del ejército como capitán en 1932. Pero la sublevación militar de 1936 le empujó a volver organizando una columna de milicianos que subió a la sierra a defender Madrid desde el mismo día 20 de julio del 36. A su mando tuvo esa columna en Navafría, luego pasó a ser un regimiento, en septiembre tenía todo el frente de Madrid entre la Casa de Campo y Las Rozas, luego la 5ª División, el 4º Cuerpo de Ejército y finalmente el Ejército del Este. Tras la derrota de la República pasó a México y desde allí participó en varias organizaciones conspirativas contra régimen de España. Falleció en Argelia de un ataque al corazón organizando una nueva estructura militar revolucionaria para acabar con la dictadura franquista.
 
Juan Perea Capulino 04. Portada del libro LOS CULPABLES
 
Título: LOS CULPABLES
Subtítulo: Recuerdos de la guerra / 1936-1939
Autor: Juan Perea Capulino
Editorial: Flor del Viento
Nº de Páginas: 539 páginas.
Dimensiones: 230x150
Fecha de Edición: 2007
Tema: Guerra Civil Española
Subtema: Biografías / Memorias
Fotografías: 46 b/n.
 
 
Las memorias de guerra del general Perea, aun siendo redactadas en los meses inmediatamente siguientes a la derrota militar de la República, han estado inéditas hasta el 2007. Es una de las pocas memorias (de quienes tuvieron importantes responsabilidades en la época) que quedaban por publicar sobre la guerra civil española, resultando imprescindible para un correcto análisis de aquellos acontecimientos. El libro recoge las reflexiones políticas y militares de Perea a través de la larga defensa de Madrid, la batalla de Teruel, y sobre todo la batalla del Ebro, procesos de los que de forma directa o indirecta fue protagonista. En todos los casos propuso alternativas no coincidentes con las del Mando Militar Supremo, que él veía sometido a las decisiones de unos Consejeros soviéticos a los que denuncia como portadores de una estrategia distinta a la de terminar con la guerra rápidamente. Estas alternativas, que propuso y detalla en el libro, implicaban un uso de las fuerzas combatientes muy diferente del que se utilizó.
 
Juan Perea Capulino 05. Cipriano Mera Gregorio Jover y Fernando de BuenSon innumerables los datos, reflexiones y hechos que Juan Perea Capulino va desarrollando en este libro. Centra sus críticas más ásperas en lo que mejor conocía, el estamento militar, ejerciendo un enfático reproche hacia muchos de los relevantes cargos de la contienda como Miaja, Rojo, Modesto, Lister, El Campesino, Sarabia, Menéndez, Mangada, Burillo, Ortega, Pérez Salas..., a los que denuncia unas veces por su incompetencia y otras por su dejadez o falta de iniciativa. Discute con gran claridad cada una de las grandes batallas compartida con ellos, y reconoce la valía de otros nombres a los que concede el mayor de los méritos: Cipriano Mera, Gregorio Jover, Fernando de Buen o Miguel Palacios.
 
Juan Perea Capulino 06. StalinPerea llamó a su libro LOS CULPABLES en clara referencia al Partido Comunista de España al que acusó de plegarse a la estrategia del Stalin más duro (eran los años de mayor represión y purgas a la disencia política en la Unión Soviética) y de buscar la hegemonía marginando y/o aniquilando a quienes obstaculizaban o no podían atraer a sus filas.
 
Juan Perea Capulino 07. W. G. KrivitskyEn esta linea mantiene que el PCE, dirigido por Moscú, útilizó en su provecho y a expensas de las necesidades de guerra, la ayuda de la URSS (único país dispuesto a aportar armas). Perea denuncia que esta ayuda no tuvo nada de incondicional ya que resultó mucho más escasa de lo que prometieron, se recibió con cuentagotas, mal distribuida, y fue pagada a precio de "todo el oro del Banco de España" (haciendo referencia al episodio de la llegada de la ingente cantidad de oro a la Plaza Roja de Moscú, citado por el general W. G. Krivitsky -jefe, en esa época, del Servicio Secreteo Militar de la URSS para el Oeste de Europa-, más tarde asesinado por agentes de Stalin).
 
Juan Perea Capulino 08. Nilamón Toral Etelvino Vega y José del BarrioPara Perea este flujo lento de entrada de armas se debió a la necesidad del partido de ir poniendo en los puestos de responsabilidad a los hombres de confianza, y esto aun a costa de su preparación o valía (reconociendo los casos en los que la decisión fue acertada como los de José del Barrio, Manuel Trueba, Nilamón Toral o Etelvino Vega).
 
Su denuncia abarca al enorme aparato represivo que la cúpula soviética, a través del PCE, organizó por todo el estado destinado a eliminar a la disidencia, o quienes estorbaran en sus planes, organizando:
 
* Controles depuradores en todos los cuerpos y organismos del estado.
 
* Prisiones especiales y clandestinas (dirigidas por Nikolsky) en todas las ciudades.
 
* Tribunales y Patrullas de Control propias (fuera del control del gobierno republicano).
 
Juan Perea Capulino 09. Alexander Mikhailovich Orlov* Instalando el organismo depurativo soviético de la NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos, según las siglas rusas, que Perea llama como su antecesora OGPU , y que fue dirigido por el famoso Orlov) sobre la que el Ministerio de Justicia no tenía autoridad, e incluso una Policía Secreta (creada por Slovtsky utilizando la organización de Orlov)
 
* Situando "Consejeros" (Oficiales Superiores Rusos) al frente de las Industrias de Guerra, y en todos los Estados Mayores y Cuarteles Generales. Estos "Consejeros" vehiculaban todas las decisiones hacia sus propios intereses hegemónicos.
 
* Estableciendo el Servicio de Información Militar e forma partidista.
 
Juan Perea Capulino 10. Manfred Stern alias Emilio Kléber* Creando cuerpos y organizaciones militares inútiles (salvo como elemento propagandístico) como las Brigadas Internacionales. Si bien, Perea, sintío siempre un gran respeto por Emilio Kleber (1), el hombre al que pusieron al frente de ellas, y que más tarde Stalin haría desaparecer.
 
* Fomentando que la actividad de los Comisariados de Guerra y de la Cultura fuera la de agentes del partido para constituir células y troikas represivas.
 
* Y, finalmente, les acusa de una cruzada proselitista por todo el estado, y los frentes de lucha, destinada a crear afiliación a base de campañas y actos en los que básicamente se observaba las ventajas y favores que suponía tener el carnet del partido a la hora de ir a los mejores frentes, los mejor equipados, obtener permisos, ascender, conseguir suministros, etc. (el PCE pasó de unos 8.000 a más de 200.000 afiliados en muy pocos meses).
 
Juan Perea Capulino 11. Georgi DimitrovEn definitiva propone que la estrategia estalinista consistía en juntar en sus manos todos los controles del gobierno republicano. Para ello necesitaba que la guerra se alargara, ya que tras 5 años (desde 1931 a 1936) de empujar la actividad del PCE (a través de Dimitrov -S.G. del Komintern en Moscú) sólo habían conseguido 3.000 nuevos afiliados. Una guerra ganada rápidamente les dejaría fuera de los puestos de responsabilidad, y una revolución, como la puesta en marcha por los anarquistas en el Levante y Catalunya, les dejaría comparativamente en muy mala situación.
 
Juan Perea Capulino 12. Peter Kyuzis alias Ivan BerzinPara Perea (como para Garcia Oliver) el hecho de que Orlov (el encargado de la política de depuración del NKVD) no consiguiera desplazar la influencia de la CNT en la zona republicana le costaría la vida. Aunque para Perea no era Orlov el hombre clave de la política estalinista en España. Sobre él habrían otros dos mandos en la orquestación de esta estrategia acumulativa de poder. Uno era Ivan Berzin que se ocupó de concentrar el poder militar. El otro fue Arturo Stashevsky que se ocupó de hacerse con el control comercial y asegurarse el financiero. Estos fueron para él los verdaderos hombres de Moscú en la sombra.
 
Pero esto forma parte de la introducción, el epílogo y parte de sus observaciones durante el libro, pues, además, a lo largo de sus más de 500 páginas irá desglosando los hechos que llevaron a la pérdida de muchas de las batallas que terminarían decidiendo la guerra, mostrándose en todo momento convencido con la posibilidad de haberse podido ganar rápidamente, dando, por tanto, una visión de lo ocurrido que difiere sustancialmente de lo que hasta el día de hoy se ha defendido oficialmente y desde la mayoría de las publicaciones marxistas.
 
Juan Perea Capulino 13. Miaja Rojo Luís Los Arcos -ayudante de Perea- Perea y Francisco Antón -Comisario de Miaja-
Miaja, Rojo, Luís Los Arcos -ayudante de Perea-, Juan Perea
y Francisco Antón -comisario de Miaja-
 
 
 
 
1.- Curiosa es la referencia que hace en la página 95 en la que en la nochevieja de 1936 asiste invitado a una cena del general Kleber en su puesto de mando (en el Palacio Real de El Pardo) en la que se encuentra con el general Luckacs, el poeta Rafael Alberti y otros comisarios, escritores y dirigentes del PCE. En esa cena Kleber le explicó la necesidad de crear un "caudillo" en la zona republicana (una suerte de mariscal Vorochilov hispano) para poder controlar la dirección de la guerra, y que ingresando en las filas del partido él podría ser ese hombre. Perea rechazó el ofrecimiento, algo de lo que más tarde, como le predijo entonces el general Kleber, se arrepentiría por lo que de cambio en la estrategia de guerra se podría haber producido.
 
 

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