DE JULIO DEL 36 A MAYO DEL 37

De Julio del 36 a Mayo del 37Autor: Agustín Guillamón

Editorial:

ISBN:

DL:

Género: DOCS (Desde Otras Corrientes Sociales) - Memoria Libertaria - Cultura Libertaria

Año: 2008 (1ª edición)

Páginas: 11 (9 x 12’5 cm.)

PDF: SI (sólo PDF) - Pincha abajo para descargar

 

EN 100 PALABRAS¿Por qué los líderes anarquistas y/o el movimiento libertario renunciaron a la revolución de julio del 36 en mayo del 37?Para el autor la respuesta que dieron Los Amigos de Durruti, “la TRAICION de los dirigentes”, fue un agravio que no lo explicaba. Desde el primer momento el movimiento libertario apoyó la unidad antifascista con socialistas, estalinistas, poumistas, republicanos y catalanistas. El antifascismo fue en los años 30’ el peor veneno y la mayor victoria del fascismo, pues supuso para el movimiento libertario renunciar a sus principios, su programa y sus conquistas revolucionarias. El famoso eslogan (falsamente atribuido a Durruti) “renunciamos a todo menos a la victoria” les hizo someterse al programa e intereses de la burguesía democrática. La diferencia entre las insurrecciones de Julio de 1936 y Mayo de 1937 radicó en que l@s revolucionari@s de Julio estaban desarmad@s, pero tenían un objetivo, mientras que l@s de Mayo, pese a poseer armamento, estaban desarmados políticamente. L@s obrer@s cenetistas iniciaron una insurrección contra el estalinismo y el gobierno burgués de la Generalidad, pese a sus organizaciones y sus dirigentes, pero fueron incapaces de proseguir el combate hasta el final sin sus organizaciones y contra sus dirigentes. Faltó una vanguardia revolucionaria, que el proletariado no había conseguido formar en los años 30’. En mayo del 37 el creciente descontento ante el aumento de precios, la carencia de abastecimientos, la lucha en el seno de las empresas por la socialización de la economía y el control obrero, la escalada de la Generalidad por hacerse con el control y desarmar la retaguardia, etcétera, etcétera, se unió a la derrota armada del proletariado, una derrota que necesitaba la contrarrevolución para sellar definitivamente toda amenaza revolucionaria. En 1938 los revolucionarios estaban bajo tierra, en la cárcel (15.000 pres@s antifascistas) o en la clandestinidad. El hambre, los bombardeos y a represión estalinista eran amos y señores de Barcelona. Las milicias y el trabajo habían sido militarizados. El orden burgués reinaba ya tanto en la España franquista como en la republicana. La revolución no fue aplastada por Franco en enero de 1939, ya lo había hecho la República muchos meses antes.

_________________________

 

Agustín GuillamónAGUSTÍN GUILLAMÓN (1950~) licenciado en Historia Contemporanea por la Universidad de Barcelona. Es autor y editor de la revista Balance.Autor de varios capítulos en libros colectivos, numerosos artículos en distintas publicaciones y los libros “Documentación histórica del trotsquismo español (1936-1948)” (1996), “Barricadas en Barcelona” (2007), “Los Comités de Defensa de la CNT en Barcelona (1933-1938)” (2011), “La revolución de los Comités” (2011), “El terror estalinista en Barcelona (1938)” (2013) y “Los Amigos de Durruti. Historia y antología de textos” (2013). Su objetivo es arrebatar la historia a la incultura del olvido, la falsificación política o el academicismo universitario. Tiene una columna mensual (“Diccionari militant”) en la revista Catalunya, editada por CGT.

 


  • Twitter

  • Facebook

Recibir información de CGT Murcia

Y por whatsapp?